No hay certeza …

Muchas veces por querer estacionarnos en la certeza de la seguridad no nos damos la oportunidad de explorar y emprender otras cosas.  La certidumbre nos instala en la comodidad y nos vuelve esclavos. Huimos de la incertidumbre por miedo al fracaso.  La realidad es que no hay certeza ni seguridad de nada, realmente no sabemos lo que pasará hoy ni mucho menos mañana. 

Somos nosotros mismos, a través de nuestras acciones, mejoras y ajustes diarios que vamos construyendo sobre esa incertidumbre natural que tiene la vida. 

Después de todo,  lo único seguro en la vida es la muerte y pagar impuestos.

Échenle señores!?