Causa y efecto …

La ley de causa y efecto es conocida o al menos ha sido escuchada por la mayoría de nosotros, sin embargo no siempre la vivimos como una experiencia de vida. Aún sabiendo de la posibilidad de tener efectos no deseados insistimos en pensamientos y acciones que nos llevarán a resultados negativos.

La reflexión continua nos ayuda a que de manera intencional podamos romper con estos patrones de comportamiento y crear nuevas formas de pensamiento que generen los efectos deseados.

No es lo mismo saber que hacer …

Échenle señores!?

Todo cambia …

La mayoría de las situaciones y problemas que enfrentamos son el resultado de no actuar a tiempo o suficientemente. Las cosas cambian constantemente, nada permanece como estaba. Para que las cosas se mantengan y mejoren se requiere un nivel continuo de atención y acción.

Te guste o no, el lugar que ocupas en este momento es producto de tus pensamientos y acciones del pasado. Solo se requiere un pequeño esfuerzo para romper la inercia y así crear una nueva dirección que con el tiempo te llevará a un lugar completamente distinto.

Para lograr lo que la mayoría no logra, hay que hacer lo que la mayoría no hace…

Échenle señores!?