Y tú que, o que …

Si eres de lo que siempre están muy ocupados y no tienes tiempo para dedicarte a ti mismo para un poco de reflexión y lectura, tal vez valdría la pena que revisaras lo que estás haciendo y evaluaras si realmente es necesario. Evita a toda costa caer en la trampa de la rata. O a lo mejor te sobra tiempo y no sabes qué hacer con el. Todo es cuestión de prioridades y de saber qué hacer en base a lo que quieras hacer.

No hay nada más triste que desperdiciar una vida haciendo algo que no te guste  ya sea por necesidad o porque no queda de otra.  Es aquí donde radica el poder de la reflexión y la lectura. Te ayudarán a encontrar nuevas formas de hacer las cosas y darle un sentido diferente a tu diario quehacer. Incluso aquello que no te gustaba termine siendo tu pasión y nuevo sentido de vida.

Nunca es tarde para bien hacer; haz hoy lo que no hiciste ayer…

Échenle señores!?