Hay que disfrutar …

Cada día que vivimos es como una vida en miniatura.  Comienza y termina, para volver a empezar al día siguiente. El tiempo se pasa muy rápido y cuando menos pensamos ya se nos fueron los años haciendo cosas que al final nos damos cuenta de que no era lo que queríamos o lo que no nos gustaba realmente.  El tiempo no perdona.

Hay que disfrutar lo que hacemos y hacerlo intensamente. Disfrutar consiste en sacar lo mejor de cada situación en la vida. La intensidad es un factor clave de la felicidad. Dale intensidad a cada momento. Estés donde estés y hagas lo que hagas, siempre intenta disfrutar.  Si no es así, entonces busca la forma de cambiar. 

Ama lo que haces, porque lo harás mejor y disfrutaras de cada momento.

Échenle señores! ?

Para algo tienes que ser bueno …

Sabes cuáles son tus fortalezas? Identificas para que eres bueno?

No cometas el error de ir por la vida haciendo de todo porque vas a terminar haciendo nada.  Las cosas para las que somos buenos son menos que para las que somos malos, por eso es muy importante que identifiques para que eres bueno y te concentres en utilizar tus fortalezas.

Dedícate a explotar tus talentos naturales y a compensar un poco tus carencias. Cada minuto que dedicas a algo para lo que no eres bueno, se lo restas a aquello que sabes hacer mejor, perdiendo así valioso tiempo para maximizar tu potencial.

Centrarse en las debilidades tiene un costo de oportunidad elevado. No dejes que tu orgullo sea mayor que tu humildad. Acepta tus debilidades y saca el mejor provecho de tus fortalezas.

Échenle señores!?

Si eres o quieres ser empresario …

Son muchas las habilidades y cualidades que hay que desarrollar y tener para aventarse a la aventura de ser empresario. Es un continuo subir y bajar con situaciones que se presentan constantemente.  Si ya eres o quieres ser empresario, lo más importante que hay que considerar son las personas  con las que te vas a rodear.  

No importa el giro de tu negocio, todos los procesos y servicios son realizados por personas. En las empresas todo es resultado del trabajo y de la acción humana.

Cuidar a las personas es más importante que cuidar a los clientes. Si tu cuidas y de verdad te interesas por tus colaboradores, ellos cuidarán a tus clientes.

Échenle señores!?

El don de gente …

Sea lo sea a lo que te dediques, es imprescindible tener el don de la gente, es decir que te guste relacionarte con los demás. En los proyectos empresariales es muy difícil salir adelante sin el apoyo y la colaboración de las personas. Desde el cliente que te compra hasta el personal de intendencia que se ocupa de que tu lugar este limpio.

Si tu idea es ser empresario, entonces asegurate de trabajar constantemente en adquirir habilidades de relacionarte con los demás. El arte de dominar el trato con las personas es escencial. Tratar con personas exige tacto, mano izquierda, flexibilidad, capacidad de escucha, ser imparcial y sobre todo mucha inteligencia emocional.

Si no te gusta o no te interesa el buen trato con la gente, entonces mejor busca otra cosa que hacer que vaya de acuerdo con tu personalidad y filosofía de vida.

Échenle señores!?

No critiques …

Criticar a los demás es una actividad tan inútil, que lo único que te deja es una pérdida de tiempo y energía que no podrás recuperar.  Normalmente cuando criticamos a los demás es porque tienen, hacen y dicen cosas que nosotros no podemos tener, hacer o decir.  El criticar es un reflejo directo de nuestro pobre carácter y baja autoestima.

La gente frustrada necesita hablar mal de los demás para de alguna forma justificar sus insatisfacciones. Por el contrario, la gente con mentalidad ganadora, no tienen tiempo de criticar. Están concentrados en sus objetivos y tratando continuamente de vivir sus vidas lo mejor posible. No se detienen a mirar a los lados para ver que están haciendo los demás.

No critiques…quien está a gusto con su vida, no tiene necesidad de hablar mal de nadie.

Échenle señores!?

Vivir para servir …

A lo largo de nuestras vidas, todos tenemos tres tipos de motivaciones que son las que nos hacen salir adelante. La motivación extrínseca, que es aquella que adquirimos con cosas materiales, que usualmente tienen que ver con el dinero (bienes, vacaciones, experiencias); la motivación intrínseca, que se obtiene a través del crecimiento y desarrollo personal (desarrollo de talentos, creación de hábitos, aprendizajes); y la motivación trascendente, que es aquella que nos hace sentir bien cuando contribuimos a alguna causa (servicio social, ayuda desinteresada a los demás).

Esta última motivación es la que más satisafaccion produce, la que más da sentido a la vida y la que permite autorrealizarse.   Si tu único fin es ganar dinero, nunca estarás satisfecho. El dinero es solamente un medio y no un fin.  El dinero es un buen siervo, pero un mal amo.

Sin un corazón rico, la riqueza es un terrible pordiosero… Emerson

Échenle señores!?

Agrégate valor …

Estamos inmersos en un ambiente de constantes distracciones que si no las controlamos terminan por desviarnos de nuestro rumbo fácilmente. Los avances tecnológicos en la manera que nos comunicamos avanzan y se transforman constantemente.  Las redes sociales y todas la formas y medios de comunicación son extraordinarias herramientas que tenemos a nuestra disposición siempre y cuando les demos el uso correcto usándolas para agregar valor a otros y a nosotros mismos. 

Desafortunadamente la mayoría de las personas está haciendo mal uso de estas herramientas y en lugar de aprovecharlas para estar aprendiendo cosas nuevas y mejorar como personas, están simplemente cayendo en la trampa de las distracciones continuas como intercambiar mensajes interminables y de contenido inútil, viendo la televisión, buscando la mejor foto para ponerla de perfil tratando de buscar el mayor número de aprobaciones posibles  y lo que es peor, proyectar una vida diferente a la que realmente llevan.

Si tú no te agregas valor a ti mismo, nadie lo va a hacer. Rodéate de personas a las que admires. Aléjate de relaciones tóxicas. Deja de ver televisión. Lee libros. Sal a caminar con tu perro. Entabla conversaciones interesantes. Aléjate de los chismes. Tira o regala cosas que no uses.

Pequeños ajustes diarios, llevan a cambios extraordinarios.

Échenle señores!?

De todos aprendo …

Todos tenemos algo que aprender de los demás y de las situaciones que enfrentamos todos los días. Sin embargo esto solo sucede cuando tengamos la apertura  y la intención de hacerlo.  La experiencia evaluada es la que verdaderamente genera el aprendizaje. El mero paso del tiempo haciendo una actividad no es suficiente para adquirir el verdadero conocimiento a menos que tengas la humildad suficiente para reconocer de que siempre puedes aprender de los demás.

Ten cuidado porque el orgullo y la soberbia nos encierra en nosotros mismos. La mente que solo se nutre así misma termina empobreciéndose. 

Todo hombre que conozco es superior a mí en algún sentido y es en ese sentido que puedo aprender de él 

Échenle señores!?

Se original y no copia …

La causa más grande de la infelicidad es debido al contraste y a la comparación.  Es común que centremos nuestra atencion en las cosas que no tenemos y en quienes no somos. Nos olvidamos de ser auténticos y de realmente disfrutar y agradecer lo que somos y tenemos.  La felicidad es un estado mental que alcanzamos cuando nos aceptamos a nosotros mismos y dejamos de compararnos con los demás.

Se dice que todas las personas son sinceras cuando están solas y en cuanto aparece compañía empieza a mostrar algún tipo de hipocresía.  Actuamos influenciados por terceros y las circunstancias a nuestro alrededor y cuando menos pensamos nos damos cuenta que nos hemos alejado de nuestro verdadero ser.  

Se original y no copia!

Échenle señores!?

Cada quien con su chango …

Generalmente pensamos que el mundo exterior es lo que sucede fuera de nosotros; a veces esto no es fácil de entender y mucho menos de aceptar, pero el cambio sucede siempre desde el interior. Quien mira hacia fuera sueña y quien mira hacia dentro despierta.  Tu vida y todo lo que te pasa tiene mucho que ver con el aprecio que te tienes a ti mismo.  La abundancia o escasez de amor, de dinero, de bienestar,  es un reflejo directo del interior de cada persona.

Todos llevamos un chango encima y únicamente nosotros sabemos lo que pesa y lo que nos dice continuamente.  Debido a nuestras creencias y limitaciones propias es difícil quitárnoslo de encima, así que lo único que nos queda es aprender a controlarlo y domarlo.

Lo único que encontrarás en la cima de la montaña, es lo que tu lleves allí… proverbio zen 

Échenle señores! ?