No hay certeza …

Muchas veces por querer estacionarnos en la certeza de la seguridad no nos damos la oportunidad de explorar y emprender otras cosas.  La certidumbre nos instala en la comodidad y nos vuelve esclavos. Huimos de la incertidumbre por miedo al fracaso.  La realidad es que no hay certeza ni seguridad de nada, realmente no sabemos lo que pasará hoy ni mucho menos mañana. 

Somos nosotros mismos, a través de nuestras acciones, mejoras y ajustes diarios que vamos construyendo sobre esa incertidumbre natural que tiene la vida. 

Después de todo,  lo único seguro en la vida es la muerte y pagar impuestos.

Échenle señores!?

No te conformes …

Ten cuidado de no adoptar una actitud conformista ante la vida ya que es una señal de cobardía y mediocridad.  Cobardía porque para evitar fallar y no enfrentar el riesgo del fracaso y la desilusión no te atreves a hacer las cosas. Mediocridad porque al no retarte a ti mismo a hacer mejor las cosas y a dar tu mejor esfuerzo tus resultados siempre serán promedio y serás simplemente alguien más del montón.

No te conformes, busca siempre la forma de sacar lo mejor de ti mismo. El día que dejas de crecer, ese día empiezas a morir.

Échenle señores! ?

Al infinito y más allá …

Dice un conocido personaje que se puede tener todo en la vida, pero no al mismo tiempo. 

Es como estar al frente de un gran bufet que aunque tengamos muchas opciones que escoger, solo escogemos algunas lo cual implica dejar otras.   El universo nos brinda un catálogo de infinitas posibilidades a nuestra disposición, no existen límites.  Sin embargo existe el riesgo de que si no nos concentramos en nuestras elecciones al final nos podemos quedar sin nada. La elección de un camino implica dejar otros. Todos los más tienen sus menos.

Hay que decidir que queremos obtener para entonces enfocarnos y conseguirlo.  Si pretendemos ir por todo y hacer todo lo único que conseguiremos es estar muy dispersos y obtener pocos resultados.

Échenle señores!?

La verdadera amistad …

La amistad, como casi todas las cosas valiosas en la vida, hay que ponerla a prueba; se fortalece o diluye de acuerdo a las circunstancias. Hay dos pruebas fundamentales para medir la amistad: la del éxito y la del fracaso. Cuando todo va bien puedes llegar a tener muchos amigos y gente que se interese por ti y tu bienestar, todos quieren estar alrededor del éxito y la abundancia.  Sin embargo cuando las cosas van mal, muchos se alejan y quedan solamente los verdaderos amigos.  Bien lo dice Samaniego… En casa pequeña y camino largo, se conoce al verdadero amigo.

Échenle señores!?

Todo es relativo …

Si tuviéramos que hacer una analogía del proceso para llegar al éxito, este sería un camino lleno de curvas, pendientes y rocas que constantemente nos dificultan el paso.  El éxito y el fracaso es relativo a la situación de cada persona y por lo general es también cuestión de opiniones personales.  A veces lo más importante es el proceso de aprender y sumar experiencias con independencia del resultado final. Cada lección es un adoquín en el camino hacia nuestras metas.

De hecho entre más difícil sea el camino, las posibilidades de éxito son mayores ya que se adelgaza la fila y queda más camino y espacio libre para que solo aquellos que con orden y constancia estén dispuestos a transitarlo.

Échenle señores!?

Aunque no te vean …

Cuando nos sentimos observados por lo general actuamos desde nuestra faceta pública y algunas veces puede no ser congruente con nuestra faceta privada. La auténtica integridad y originalidad no consiste en actuar correctamente en la galería de la vida, sino también y sobretodo cuando uno no está siendo observado.

Una de las cualidades más difíciles de desarrollar es precisamente la congruencia. No es fácil que nuestro decir y nuestro actuar estén siempre alineados. A veces hacemos las cosas según nuestra conveniencia y comodidad personal en lugar de lo que dijimos que íbamos a hacer.

Las cosas más fáciles, son también las más fáciles de no hacer.

Échenle señores!?

Domina tus Pensamientos

Es nuestra naturaleza siempre estar pensando en algo. El asunto está en aprender a dominar nuestros pensamientos para transformar cualquier pensamiento negativo en uno positivo. Recuerda que toda acción es precedida por un pensamiento.

La atención consciente es aquella que nos permite reflexionar nuestros pensamientos antes de realizar la acción. Cada vez que tengas un pensamiento negativo, detente y reflexiona si es realmente lo que quieres y necesitas. Cuando los pensamientos no se dominan podemos hacer de nuestra mente un calvario constante. Según un estudio de la Universidad de Harvard, el 97% de nuestras preocupaciones nunca llegan a suceder.

Échenle señores! ?

No te desesperes…

Si sabes que estás haciendo las cosas bien, tarde o temprano te llegarán los resultados. Hay que tener un poco de paciencia. La vida se vive hacia adelante y se comprende mirando hacia atrás. Todo es cuestión de tiempo y constancia para que las cosas se vayan acomodando en su lugar y poco a poco vayas viendo los resultados que buscas.

No te desesperes…

Échenle Señores ?

No hay secretos … solo trabajo y dedicación

Una de las causas habituales que explica por qué mucha gente no alcanza sus objetivos está en la pereza e indiferencia. No está dispuesta a sacrificarse mediante el trabajo y dedicación continúa. Cada alternativa tiene un precio, la cosa está en decidir si lo queremos pagar o no. Si realmente desear llegar a algún lado, nada ni nadie te lo impedirá. Las circunstancias pueden apartarte temporalmente de tu objetivo, pero eventualmente acabarás encontrando la forma de llegar.
«Todos acabamos muertos, la cuestión es como y porque» … William Wallace en la película Braveheart.
Échenle señores!?

Te conviertes en lo que crees

Una creencia no es simplemente la idea que la mente posee, es una idea que posee a la mente… te conviertes en lo que crees. El lugar y la condición en como te encuentras hoy es el resultado de tus creencias pasadas. Quieras o no te convertirás en aquello que crees. Tus creencias determinan tus realidades ya que te impulsan a actuar de una u otra manera. Creencias estimulantes dan lugar a comportamientos ganadores; creencias limitantes dan lugar a comportamientos perdedores.